Muchos padres llegan a consulta preocupados porque su hijo desafía constantemente las normas, tiene rabietas intensas, responde con agresividad o parece que cualquier límite termina convirtiéndose en un conflicto.
Es normal sentirse perdido cuando las discusiones se repiten cada día y las estrategias que antes funcionaban dejan de hacerlo.
En Komit Psicología entendemos que detrás de una conducta difícil siempre hay algo que merece ser comprendido. Nuestro trabajo no consiste únicamente en reducir los comportamientos problemáticos, sino en entender por qué aparecen, qué función cumplen y enseñar al niño nuevas formas de afrontar aquello que hoy expresa mediante la conducta.
¿Qué son los problemas de conducta?
Los problemas de conducta aparecen cuando un niño presenta comportamientos que interfieren de forma significativa en su vida familiar, escolar o social.
Pueden manifestarse como desobediencia constante, agresividad, rabietas muy intensas, desafío a las figuras de autoridad, mentiras, impulsividad o dificultades para respetar normas y límites.
Sin embargo, es importante recordar que no todas las conductas difíciles constituyen un trastorno.
Todos los niños pueden enfadarse, desobedecer o perder el control en determinados momentos de su desarrollo.
La diferencia está en la frecuencia, la intensidad, el tiempo que llevan ocurriendo y el impacto que tienen en la vida del niño y de su familia.
¿Por qué aparecen los problemas de conducta?
Con frecuencia pensamos que un niño “se porta mal porque quiere”.
Sin embargo, la conducta suele cumplir una función.
Algunos niños utilizan la conducta para evitar tareas que les resultan difíciles.
Otros buscan atención, intentan recuperar una sensación de control, expresan frustración o simplemente no disponen todavía de estrategias para manejar determinadas emociones.
Por eso, antes de intervenir, es fundamental responder a una pregunta:
¿Qué está consiguiendo el niño cuando actúa de esa manera?
Comprender esa función permite intervenir sobre la causa del problema y no únicamente sobre sus consecuencias.
Señales de que puede ser recomendable consultar
Puede ser útil buscar ayuda cuando observas que tu hijo:
- Tiene rabietas muy frecuentes o difíciles de manejar.
- Desafía continuamente las normas o a las figuras de autoridad.
- Agrede físicamente o verbalmente a otras personas.
- Miente o culpa constantemente a los demás.
- Presenta muy baja tolerancia a la frustración.
- Tiene dificultades para controlar sus impulsos.
- Los problemas aparecen tanto en casa como en el colegio.
- La situación está afectando significativamente a la convivencia familiar.
¿Siempre existe un trastorno?
No.
Muchas dificultades de conducta forman parte del desarrollo o aparecen como respuesta a cambios importantes, problemas emocionales o dificultades del entorno.
En otras ocasiones, los problemas de conducta pueden formar parte de cuadros como:
- Trastorno Negativista Desafiante (TND).
- Trastorno de Conducta (TC).
- Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
- Trastornos de ansiedad.
- Trastornos del estado de ánimo.
- Trastorno del Espectro Autista (TEA).
- Discapacidad intelectual u otras condiciones del neurodesarrollo.
Por ello, realizar una evaluación adecuada resulta fundamental antes de establecer cualquier intervención.
¿Cómo trabajamos en Komit?
Nuestro objetivo no es conseguir que el niño “obedezca más”.
Nuestro objetivo es ayudarle a desarrollar habilidades que le permitan relacionarse mejor consigo mismo y con los demás.
Para ello realizamos una intervención adaptada a cada caso.
Evaluación funcional
Analizamos qué ocurre antes, durante y después de la conducta para comprender qué la está manteniendo.
No tratamos únicamente el comportamiento observable, sino el conjunto de factores personales, familiares y escolares que están influyendo en él.
Trabajo con el niño
Ayudamos al niño a desarrollar nuevas herramientas para afrontar las dificultades del día a día.
Entre otros aspectos trabajamos:
- Regulación emocional.
- Tolerancia a la frustración.
- Resolución de problemas.
- Habilidades sociales.
- Control de impulsos.
- Comunicación y expresión emocional.
El objetivo es que pueda sustituir las conductas problemáticas por formas más adaptativas de responder.
Trabajo con la familia
La intervención con los padres constituye una parte fundamental del tratamiento.
Ayudamos a establecer normas claras, consecuencias coherentes y formas de comunicación que favorezcan el aprendizaje y reduzcan los conflictos cotidianos.
Muchas veces no es necesario hacer más cosas, sino hacerlas de una manera más consistente y adaptada a las necesidades del niño.
Coordinación con el colegio
Siempre que es necesario trabajamos conjuntamente con el centro educativo para que las estrategias utilizadas sean coherentes en todos los contextos donde el niño se desarrolla.
Nuestro enfoque
En Komit Psicología trabajamos desde un modelo basado en la evidencia científica que integra herramientas procedentes de la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y de las terapias contextuales.
Entendemos que la conducta aparece en interacción con el contexto.
Por eso, nuestro trabajo no consiste únicamente en reducir rabietas o castigar comportamientos, sino en comprender qué función cumplen, modificar las condiciones que las mantienen y enseñar habilidades que permitan al niño afrontar las dificultades de una forma más adaptativa.
Cuando un niño aprende nuevas formas de resolver sus problemas, deja de necesitar muchas de las conductas que hoy generan sufrimiento en casa o en el colegio.
Psicólogo infantil especialista en problemas de conducta en Montecarmelo (Madrid)
Si los problemas de conducta están afectando a la convivencia familiar o al bienestar de tu hijo, pedir ayuda de forma temprana puede marcar una gran diferencia.
En Komit Psicología realizamos evaluación e intervención especializada en problemas de conducta infantil, trabajando de manera coordinada con la familia y el colegio cuando es necesario.
Ofrecemos atención:
- Presencial, en Montecarmelo (Fuencarral-El Pardo), Madrid.
- Online, para familias que necesitan mayor flexibilidad.
Solicita una primera cita y podremos valorar juntos qué está ocurriendo y cómo ayudar a tu hijo a desarrollar nuevas formas de afrontar sus dificultades.