Entender el TDAH infantil: un funcionamiento del cerebro que necesita apoyo y comprensión
¿Tu hijo se distrae con facilidad, le cuesta mantener la atención o parece vivir en su propio mundo? ¿Se mueve constantemente, interrumpe a los demás o actúa sin pensar? Si estas situaciones te resultan familiares, puede que estéis frente a un posible Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). En Komit Psicología somos psicólogos infantiles en Madrid (Montecarmelo, Fuencarral-El Pardo) y estamos aquí para ayudarte a entender qué le ocurre a tu hijo.
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es uno de los motivos de consulta más frecuentes en psicología infantil. Lejos de ser un problema de “mala conducta” o “falta de voluntad”, el TDAH tiene un origen neurobiológico y afecta a áreas del cerebro relacionadas con la atención, la regulación del comportamiento y la planificación (American Psychiatric Association, DSM-5, 2013).
En otras palabras, los niños y niñas con TDAH no eligen distraerse, moverse demasiado o actuar sin pensar: su cerebro funciona de forma diferente y necesita estrategias específicas para alcanzar su mejor versión.
En Komit Psicología (Montecarmelo) acompañamos a familias y menores a comprender qué está ocurriendo, reducir la culpa y aprender herramientas prácticas para el día a día.
Síntomas del TDAH en niños: cómo saber si mi hijo tiene TDAH
El TDAH puede presentarse de tres maneras:
- Predominantemente inatento (el TDA sin hiperactividad, muchas veces el perfil más difícil de detectar)
- Predominantemente hiperactivo-impulsivo
- Combinado
Sin embargo, más allá de las etiquetas diagnósticas, es importante recordar que cada niño o niña tiene su propio perfil. En edades tempranas, los síntomas pueden confundirse con rasgos del desarrollo, timidez, desmotivación, inmadurez o incluso con problemas emocionales.
Los signos más frecuentes que observamos en consulta son:
1. Dificultades de atención
Los niños con TDAH pueden:
- Perder materiales, olvidarse de tareas o saltarse pasos importantes.
- Desconectar durante explicaciones o instrucciones.
- Evitar actividades que requieren esfuerzo mental constante (como deberes o lectura).
- Cambiar de tema rápidamente en conversaciones o juegos.
- Ser muy sensibles a estímulos irrelevantes (“se distrae con una mosca”).
Estas dificultades no tienen que ver con falta de interés, sino con la capacidad del cerebro para mantener y gestionar la atención, una función que depende de redes frontoparietales y sistemas de alerta y orientación que, en el TDAH, no funcionan con la misma eficiencia (Posner & Petersen, 1990).
2. Señales de hiperactividad e impulsividad
La hiperactividad y la impulsividad se relacionan con la dificultad para inhibir conductas y regular el nivel de actividad. Pueden aparecer como:
- Moverse constantemente, incluso mientras están sentados.
- Hablar mucho o hacer ruidos sin darse cuenta.
- Saltar de una actividad a otra sin terminar.
- Actuar sin pensar, interrumpir o responder antes de tiempo.
- Tener poca tolerancia a la espera o a la frustración.
La investigación señala que estas conductas están relacionadas con la corteza prefrontal orbitaria y con procesos de autorregulación (Barkley, 1997; Posner et al., 2020). En la adolescencia, la hiperactividad física suele disminuir, pero aparece una inquietud interna, impulsividad en la toma de decisiones y mayor vulnerabilidad a conductas de riesgo.
3. Dificultades en funciones ejecutivas
Las funciones ejecutivas son habilidades cognitivas complejas que permiten organizar, planificar, recordar instrucciones y ajustar la conducta a cada situación. En el TDAH suelen verse afectadas habilidades como:
- Organización y planificación
- Flexibilidad cognitiva (adaptarse a cambios)
- Memoria de trabajo
- Toma de decisiones
- Control de errores
Los estudios muestran que estos procesos dependen de la corteza prefrontal, una de las regiones que madura más tarde y que en el TDAH puede funcionar de manera menos eficiente (Willcutt et al., 2005; Lezak et al., 2004).
Estas dificultades explican por qué:
- Los deberes pueden convertirse en una batalla diaria.
- Tardan más en empezar tareas.
- Les cuesta seguir rutinas o recordar varios pasos.
- Pueden parecer “desorganizados” incluso en actividades que les gustan.
4. Procesamiento del tiempo: cuando el reloj interno funciona distinto
Muchos niños con TDAH presentan dificultades para percibir y estimar el tiempo:
- Algunas actividades se les hacen eternas.
- Otras se les pasan volando.
- Les cuesta calcular cuánto tardarán en realizar un trabajo.
- Tienden a procrastinar sin comprender por qué.
Investigaciones recientes señalan que estas diferencias en la percepción temporal afectan directamente a su autonomía y su vida diaria (Gutiérrez-García et al., 2017; Marx et al., 2020).
Tratamiento del TDAH infantil en Madrid: psicólogos en Komit Psicología (Montecarmelo)
En Komit Psicología (Montecarmelo) ofrecemos un acompañamiento cálido, respetuoso y basado en la evidencia científica para niños, niñas y adolescentes con sospecha o diagnóstico de TDAH.
Sabemos que cada familia es única y que no hay dos casos iguales, por eso realizamos una evaluación de TDAH exhaustiva, centrada tanto en los síntomas como en el impacto real en la vida cotidiana. A partir de ahí trabajamos con la familia, damos pautas a los padres y nos coordinamos con el colegio para cuidar la adaptación escolar de tu hijo.
Nuestro objetivo es que tu hijo o hija:
- Se sienta comprendido y seguro.
- Aprenda a gestionar su atención y conducta.
- Mejore su rendimiento académico.
- Gane autonomía y confianza en sí mismo.
- Pueda disfrutar de su día a día con mayor calma.
Si sospechas que tu hijo o hija podría tener TDAH o ya tenéis un diagnóstico y buscáis apoyo, podéis pedir cita en nuestra consulta de Montecarmelo (norte de Madrid) o recibir más información sobre nuestra terapia para niños.